Las galletas de anís resultan ideales para consumir a cualquier momento del día. Son recomendables para complementar casi cualquier dieta. Y también son muy saludables ya que se pueden utilizar para coger fuerzas entre horas y suplir a otros productos que engordan.

Has llegado al sitio adecuado para aprender a elaborarlas con los ingredientes necesarios. Recuerda que es muy importante comprar anís de la mejor calidad. Al seguir todos los pasos conseguirás un estupendo resultado para chuparse los dedos. Sigue nuestras indicaciones primero y después trabajalas como más te guste para hacer tuya la receta y marcar la diferencia con otros postres.

Ingredientes

Aquí tienes los ingredientes necesarios para hacer galletas de anís. Verás que la mayoría de ellos se encuentran de manera habitual en casi cualquier cocina. Utilizando nuestro licor de anís dulce obtendrás un sabor más auténtico. Al hacerlo marcarás una notable diferencia entre tus galletas y las de los demás.

  • Harina de repostería (400 gramos).
  • Azúcar (100 gramos).
  • Huevos medianos (2 huevos).
  • Aceite de oliva suave o de girasol (150 gramos).
  • Sobre de levadura (1 o 2 cucharadas pequeñas).
  • Anís de la Asturiana dulce (4 cucharadas).
  • Sal (entre 3 y 4 gramos).
  • Canela o azúcar glass para espolvorear (opcional).

Elaboración de las galletas de anís

La primera vez que hagas las galletas de anís tendrás que organizarte y evitar distracciones en beneficio de los resultados. Si te familiarizas con las diferentes etapas de la receta no te costará prepararlas de nuevo disponiendo de una botella de anís. Llega el momento de seguir los pasos de manera ordenada y tranquila, sin prisa pero sin pausa. Dispón todo a tu alrededor y sobre todo, no te agobies.

Mesa con galletas de anís

Trabajar la masa de las galletas de anís

  1. Prepara un bol o recipiente profundo y bate las claras de los huevos hasta que se vuelva algo espumosa.
  2. Pon algo de sal y después agrega las yemas para seguir batiendo y reservar.
  3. Añade a la mezcla el azúcar y posteriormente el aceite de oliva para que todo cuaje.
  4. Después incluye las cucharadas de Anís de la Asturiana para que al final puedas disfrutar de lo que es el mejor anís de España y convencerte por tu cuenta.
  5. En el siguiente paso añade la harina con la levadura y sigue batiendo sin parar  hasta disolver los grumos.
  6. Continúa batiendo hasta que la masa adquiera una consistencia más bien densa, que sea posible manipular.
  7. Haz la pasta de una pieza amasando y estirando bien con las manos para que quede homogénea.

Dar forma a las galletas de anís

Ya superaste la parte más difícil que consistía en conseguir el anís en el supermercado o a través de un ecommerce. Ahora continúa utilizando una superficie plana para trabajar y dividir el conjunto en piezas más pequeñas dando forma a las galletas.

  1. Puedes utilizar las manos para separar trozos de masa del tamaño que quieras y aplastarlas hasta lograr que tengan el volumen deseado. Las dimensiones pueden variar considerablemente según tus preferencias.
  2. Pero también puedes estirar y aplastar toda la masa con un rodillo hasta que tenga el grosor que deseas y definir mejor la forma de las galletas usando un cortador de pastas con forma redondeada o de estrella.
  3. De cualquier manera, te recomendamos impregnar los dedos en aceite para que te cueste menos hacerlo.

La forma que le des a las galletas de anís siempre dependerá de tus gustos o los de los comensales. Si se trata de niños existen en el mercado todo tipo de formas para cortar que les encantarán, hasta de animales y cochecitos.

Hornear las galletas de anís

  1. Lo siguiente es colocar las galletas de anís en la bandeja del horno. Es mejor utilizar papel de hornear para que luego no te cueste demasiado separarlas.
  2. Precalienta el horno a una temperatura de unos 180º o 200º durante 10 o 15 minutos como mínimo, mientras tanto puedes tomar un chupito de anís que te sentará genial.
  3. Después mete la bandeja para que se horneen hasta que se endurezcan y tengan una apariencia más o menos compacta y dorada, dependiendo de tus gustos.
  4. El momento para retirarlas puede variar entre los 15 o 25 minutos, así que presta atención durante este tiempo porque depende de cómo lo veas y del tipo de horno.

Bandeja de horno con galletas de anís

Servir las galletas

  1. Saca las galletas de anís del horno y ponlas en un plato grande o en una fuente para dejarlas hasta que se enfríen.
  2. Después podrás protegerlas para guardarlas o servirlas directamente los invitados que percibirán también las bondades de el anís como digestivo. Si quieres que se conserven varios días mientras se van consumiendo, deberías guardarlas en una caja de cartón o en un bote de cristal con agujeros.

Condimentar las galletas de anís

Condimentar las galletas de anís puede aportar un toque especial y característico. Existe un amplio espectro de posibilidades para incorporar otros ingredientes o mejorarlas. Pero depende del tipo de condimento que elijas y la cantidad de este que añadas.

Puedes rebozarlas en el mismo azúcar que se utiliza para la elaboración. Algo que dejará satisfechos a los más golosos que podrán acompañar la degustación con una palomita de anís. También es posible espolvorear azúcar glass solo por la parte superior para conseguir un sabor más fino y suave.

Si lo prefieres, salpicando con canela lograrás ese punto tan peculiar que aporta la especia. Esto es algo que se puede realizar bajo la petición de algunos comensales. Y combina muy bien con todo tipo de bebidas y otros postres.

Hay quienes en una fase anterior, después del amasado, añaden trocitos de frutos secos o pequeñas partículas de ralladura de chocolate. Y fundiendo este último, también se pueden bañar con él posteriormente. Seguro que se te ocurren muchas más ideas.

¿Cómo tomar las galletas de anís?

Las galletas de anís causan sensación en cualquier mesa para satisfacer con agrado a todos los invitados. Se sirven habitualmente en bandejas de un tamaño medio o grande y añadiendo elementos decorativos. Cuanto mejor es la presentación más convencerán al público al verlas.

Ya debes tener claro que los mejores acompañantes de las galletas son el café, la leche y las infusiones. Cuando se mojan en estas bebidas, el aroma y las propiedades del anís se intensifican. Otro estupendo complemento son los zumos, que contribuyen a enfatizar el sabor y prolongar el disfrute.

Las galletas de anís se pueden agrupar a modo de raciones para controlar la ingesta de cada persona que las come. Cuando se solicitan lo más adecuado es ofrecerlas con pinzas para colocarlas en el plato de cada consumidor. Esto forma parte de las costumbres protocolarias de muchas cafeterías y restaurantes.

En algunas celebraciones también se reparten en servilletas. Y hasta en pequeñas cajas o cucuruchos con las cantidades adecuadas para degustaciones individuales. Siempre tratando de evitar el contacto directo con las manos.

Conclusiones

Las galletas de anís pueden formar parte de un delicioso desayuno o de un rico postre. Y también para las meriendas o para consumir entre horas junto a un delicioso carajillo de anís. Tienen a su favor que la preparación no es compleja y es posible hacer de una vez bastante cantidad. Además se trata de algo muy asequible para cualquier bolsillo.

Si utilizas nuestro Anís de la Asturiana dulce podrás hacer muchas galletas gracias a su poderoso sabor y buen rendimiento. Ofrécelas en fechas señaladas en tu calendario o en todo tipo de celebraciones para levantar el ánimo.