Los bollitos de anís son muy apetecibles para todas las personas. No cuesta mucho hacerlos y caen bien en cualquier momento. Para disfrutarlos no hay que invertir demasiado tiempo porque aun teniendo poca práctica resultan fáciles de elaborar. Desde luego, no se trata de algo que requiera tener grandes habilidades.

A pesar de ser uno de los postres más sencillos, son deliciosos. Y lo mejor es que se pueden presentar de diferentes maneras añadiendo condimentos. Estás en el lugar adecuado porque ha llegado el momento de aprender la mejor receta. Aquí tienes todos los pasos que necesitas seguir de manera completa.

Ingredientes

El primer paso antes de ponernos manos a la obra con los bollitos de anís es reunir todos los ingredientes. Pero no te costará mucho hacerlo ya que se trata de productos que normalmente están presentes en cualquier cocina. Que no se te olvide comprar anís de la mejor calidad. Si falta alguna cosa más, añádela a tu lista de la compra.

  • Harina de repostería (500 o 600 gramos).
  • Huevos de tamaño mediano (2 huevos).
  • Levadura de panadería fresca (entre 10 y 20 gramos).
  • Mantequilla (100 gramos).
  • Azúcar blanquilla (entre 75 y 100 gramos).
  • Anís dulce de Anís de la Asturiana (2 cucharadas soperas).
  • Leche entera o semidesnatada (¾ de litro).
  • Agua (medio vaso).
  • Sal (una cucharada pequeña).
  • Azúcar glass para espolvorear.

Elaboración de los bollitos de anís

Cuando lo tengas todo dispuesto podrás elaborar los bollitos de anís sin problema. Trata de tenerlo todo a mano para facilitar la tarea. Aprenderás a personalizarlos porque desde luego, el licor de anís y su precio contenido te permitirán elaborar la receta a lo largo del tiempo unas cuantas veces. Te recomendamos ir retirando los ingredientes que estorben a medida que los vayas utilizando. Seguro que disfrutarás más sin correr el riesgo de equivocarte al tener delante varias cosas.

Hacer la masa de los bollitos de anís

  1. Calienta la leche para después verterla en un bol de tamaño medio. Es importante que alcance cierta temperatura para facilitar que los demás ingredientes se deshagan.
  2. Después añade el azúcar y la mantequilla removiendo la mezcla hasta que forme un todo. Como la leche ya está caliente, no te costará demasiado integrarla.
  3. Añade los huevos previamente batidos con su yema y clara y también las cucharadas de nuestro estupendo Anís de la Asturiana, el producto que marcará la diferencia para hacer los mejores bollitos de anís. La graduación del anís moderada no se apreciará en el resultado final, ni perjudicará a los más pequeños.
  4. Agrega la levadura fresca ayudando a deshacerla con los dedos y sigue mezclando bien con el batidor de mano.
  5. Prepara en otro recipiente más grande la harina añadiendo la sal y mezclando de nuevo para después verter el contenido del recipiente anterior en este.
  6. Continúa removiendo con la ayuda de una espátula, y cuando la masa adquiera consistencia, utiliza las manos.
  7. Cuando la masa en su conjunto quede homogénea y uniforme podrás retirarla para trabajar con ella. Habrá llegado el momento de pasar a la siguiente etapa para manipularla.

Conseguir la forma de los bollitos de anís

  1. Amasa con las manos para conseguir una mejor consistencia. Esto te llevará como mucho unos 10 o 15 minutos si lo haces a un ritmo constante sin mucho esfuerzo.
  2. Cuando la masa tenga cierta elasticidad deberás colocarla en otro bol limpio y dejarla reposar durante por lo menos un par de horas. Después de este periodo el volumen de los bollitos de anís crecerá de manera considerable. Retira hacia un lado la botella de anís o guárdala si no lo has hecho ya para que no te estorbe.
  3. Después hay que volver a trabajar la masa en la superficie hasta modelar una forma más o menos alargada, para cortarla en las porciones del tamaño adecuado.
  4. Ya puedes formar una bola con cada una de las partes que puede ser más o menos grande según el aspecto deseado. Lo normal es obtener entre 10 y 14 unidades. Puedes aplastarlas un poco o marcarlas para imprimir otra forma.

Bandeja para servir los bollitos de anís

Horneando los bollitos de anís

  1. Coloca las bolas en la bandeja del horno. Preferentemente encima de papel especial para horneado. Esto evitará que se peguen o cueste separarlas posteriormente.
  2. Puedes mantenerlas un tiempo de esta manera para favorecer la fermentación. Verás que el tamaño de las bolas continuará creciendo aún un poco más.
  3. Después puedes pintar la parte superior de cada pieza con una brocha impregnada en huevo batido y espolvorear con azúcar la superficie de los bollitos de anís.
  4. Precalienta el horno a una temperatura de entre 180 y 200 grados para introducir después los bollitos. Si lo deseas puedes servirte una copa de anís mientras esperas. Dependiendo del tipo y el tamaño del horno pueden tardar en estar a punto entre 10 y 20 minutos. La primera vez que los hagas tendrás que vigilarlo.
  5. Cuando apagues el horno y los saques, deberías dejarlos enfriar sobre alguna superficie limpia de madera, bandeja o rejilla. Ya solo te quedará tener un poco de paciencia antes de ofrecerlos o hincar el diente.

Condimentando los bollitos de anís

Para mejorar la presentación y añadir matices al gusto lo habitual es espolvorear azúcar glass. Aunque lo ideal es no pasarse ni quedarse corto, la cantidad depende de que los comensales sean solo un poco o muy golosos.

La verdad es que los bollitos de anís son agradecidos para recibir muchos tipos de condimentos. Se puede añadir canela o incluso bañarlos en chocolate. Cuando los comensales o invitados pueden elegir se genera un gran debate. Muchas pastelerías despiertan el apetito enseñándolos así en su escaparate.

Son una alternativa a las famosas rosquillas de anís que se consumen tanto en desayunos y meriendas. Y también compiten en cuanto su demanda se refiere con los famosos bizcochos de anís. Si quisieras cambiar más adelante, en nuestro blog tienes unas cuántas recetas.

Algunas personas rallan coco para echarlo por encima. Y también utilizan frutos secos machacados formando una cortina. Con un poco de miel se quedarán pegados sin ningún problema. Los amantes de las delicatesen entrarán pronto en escena. Si quieres probar otras cosas, deja volar la imaginación.

Bollitos de anís personalizados

Consumiendo los bollitos de anís

Los bollitos de anís se sirven normalmente fríos. Pero si por el privilegio que tienes al hacerlos tienes la oportunidad de probarlos calientes, advertirás su esponjosidad de manera más notable. Estás en tu derecho de darte el capricho y hasta de repetir antes de que se enfríen porque es muy saludable.

Las bebidas que sirven como combinación ideal para consumir los bollitos de anís son las infusiones. Entre ellas destacan el poleo menta o la manzanilla con anís por varias razones. Pero el café con leche y los batidos no se quedan atrás, si no lo sabías moja los bollitos en ellos antes de comerlos y verás.

Quizá prefieras compaginarlos empleando café con leche de soja y anís. En este caso percibirás de manera más intensa las propiedades de la planta. Otra opción es recurrir a diferentes tipos de zumos. Mejor si son totalmente naturales, da igual que estén filtrados o lleven grumos.

Conclusiones

Los bollitos de anís son un acierto pleno en cualquier mesa, en casa, en el restaurante o en la dehesa. Otorgan fuerzas y suben la moral para iniciar cualquier empresa. Y cuando nadie los espera resultan una grata sorpresa.

Con nuestro Anís de la Asturiana mejorarás el sabor y el rendimiento, con la misma cantidad y mejor comportamiento. Para muchas familias es el ingrediente principal, con el que ninguna receta puede salir mal.