El anís con agua es una bebida muy demandada por la sencillez de su preparación. Pero sobre todo por el gran placer que supone consumirla sin que sea necesario integrar otras sustancias. Aporta mayor suavidad en la embocadura conservando a la vez la pureza y la nobleza del anís, que son fundamentales.

El licor de anís rebajado en este fluido tan accesible supone un trago realmente apetecible para cualquier paladar. Incluso aquellos más sensibles y reticentes a las bebidas con alcohol pueden beneficiarse de sus cualidades.

Historia del anís con agua

El anís con agua se consume desde hace muchos años en diferentes territorios. Pero entre ellos, las zonas en las que suele tener mayor demanda actualmente para comprar anís son las del centro y el levante español. Recibe también el nombre de palomita de anís o paloma de anís dependiendo de la población en la que lo solicites. No te preocupes porque de cualquier manera sabrán a lo que te refieres.

Este nombre lo adquiere la bebida por la imagen o motivo difuminado que se forma en el centro del recipiente cuando se mezcla el anís y el agua, similar al de una paloma flotando. Formaba parte de los hábitos y costumbres de muchos marineros, labriegos y mineros. Que la tomaban para refrescarse o calentarse dependiendo de la época del año. Según decían algunos, con ella mataban las tristezas y mejoraban la voz, cogiendo a la vez fuerzas para el resto de la jornada. Y al brindar se deseaban salud por muchos años.

Se reconoce fácilmente por lo que se llama efecto lechoso o emulsificación espontánea. La característica opacidad blanquecina que aparece con las bebidas de anís cuando se mezclan con agua. Gracias a ella la graduación del anís disminuye considerablemente al igual que sus efectos. Este es uno de los motivos principales por los que conserva a sus adeptos. Es posible tomar más cantidad sin problema en todos los aspectos.

¿Cómo mezclar el anís con agua?

Ya sabes que el anís con agua adquiere un color opalescente que diferencia esta mezcla tonificante y digestiva. A la mayoría de bebedores con buen gusto les cautiva. Pero la cantidad de agua que se añade puede ser muy relativa.

La proporción habitual del económico y preciado líquido inoloro carente de sabor, es de entre un 15% o 20% del total. Pero como en el caso de los cócteles más apreciados, depende de las preferencias de cada cuál. Si los invitados no insisten en sugerir otra cantidad, lo considerarán normal.

Si tienes un paladar muy sensible o la garganta delicada, podrás rebajar el contenido de la botella de anís anís aún más. Con un anís de gran calidad como el nuestro podrás alcanzar hasta un 75%. Todavía notarás el extraordinario sabor y seguirás contento, la sensación placentera irá en aumento.

Si añades cubitos de hielo con cierto volumen tendrás que contar con ello. Al derretirse aumentarán la relación de agua entre los elementos. Aunque para evitar esto también hay instrumentos. Siempre se puede enfriar previamente el vaso utilizando varios procedimientos.

Color blanquecino opaco del anís con agua

¿Cuándo tomar anís con agua?

El anís con agua se consume habitualmente por placer. Pero también resulta ideal después de una comida copiosa. Hay quienes lo consumen por recomendación para favorecer el proceso digestivo gracias a las propiedades del anís carminativas que son tan efectivas.

La verdad es que en la mayoría de los casos proporciona bastante alivio. Son muchas las almas que reconocen las ventajas del anís para mejorar el proceso digestivo y favorecer el tránsito intestinal. En pequeñas proporciones, aumenta la secreción de jugos gástricos y enzimas digestivas. Muchos expertos coinciden en que modifica el vaciamiento gástrico al estimular la musculatura del estómago y ayuda al intestino delgado. Aunque lo cierto hasta el día de hoy, es que no hay un respaldo científico de peso.

Está claro que se trata de una alternativa más liviana para las personas que no toleran las bebidas fuertes. Con inofensivas consecuencias que contribuyen a alcanzar un estado de bienestar general. Puedes probar un chupito de anís para comprobarlo si aún no lo has hecho. Tendrás que valorar las sensaciones que te provoca, porque no surte el mismo efecto en cualquier boca.

¿Cómo consumir esta bebida?

Entre los adeptos de esta bebida hay quienes prefieren tomarla a temperatura ambiente. Y también quienes lo hacen siempre a bajas temperaturas después de meter la botella en el congelador. Es indiferente utilizar anís dulce o anís seco dependiendo de tus preferencias. Cualquiera de los dos productos tiene sus audiencias.

Lo más recomendable es consumir el anís con agua del tiempo cuando hace frío. Y beberlo frío en épocas primaverales o periodos estivales. La sensación opuesta al clima exterior compensará la temperatura del cuerpo para equilibrar su efecto y ponerte a tono. Notarás el calor más o menos intenso o la sensación de frescor dependiendo del momento. Una agradable sensación se grabará en tu pensamiento.

Las personas más exigentes añaden un poco de limón. Puede ser zumo ya preparado o el jugo directamente exprimido de la misma fruta. En algunos establecimientos incorporan una rodaja con un corte en el borde del vaso o la copa de anís. También la puedes poner tú aunque no estés en París.

Aperitivo y anís con agua

¿Dónde servir anís con agua?

El anís con agua puedes servirlo para consumirlo con moderación en casa, en el restaurante o en la piscina. No responde a ningún lugar extraordinario ni disciplina. Hay quién lo disfruta solo o con la vecina. Con cada pequeño trago cualquiera se ilumina, es casi una medicina.

El lugar predilecto para consumir anís de la mayoría es el bar o el restaurante. Da igual que sea aquel en el que tomas el aperitivo en tu barrio o esté distante. También puedes saborearlo junto a unos bollitos de anís en un entorno común o en una fiesta elegante. Y asistiendo a la actuación de cualquier cantante.

Tus amigos lo agradecerán de manera significativa. En cualquier conversación ampliará la perspectiva. Hasta los que no hablan mucho encontrarán la narrativa, en cualquier reunión individual o colectiva es la mejor alternativa.

Conclusiones

El anís con agua es una bebida simple y muy agradecida. Prepararla no cuesta mucho y sin embargo permite disfrutar con el sabor del anís en cualquier momento. Para invitar a quién tú quieras no necesitarás realizar ningún procedimiento y tampoco un argumento.

Busca tu marca preferida de anís en el supermercado, pero si no la encuentras no te vuelvas desdichado. Contactanos para que podremos ayudarte a encontrarla o a recibirla en alguna parte. Reconocerás nuestra etiqueta sin tener que preocuparte, y siempre podremos asesorarte.