Las características del anís son variadas y hay que tenerlas en cuenta cuando se trata de utilizarlo para fabricar cualquier producto derivado. Sobre todo en la elaboración de anís y sus procesos para obtener bebidas. El tratamiento para conseguir resultados de calidad depende en parte de conocer bien la planta.

Te explicamos cómo es esta planta de la familia de las apiáceas, propia de regiones templadas y cálidas. Entenderás mejor qué es el anís y por qué es tan apreciado. Con un grano maduro y seco empleado como condimento en las industrias panaderas, reposteras y licoreras. Y cuyo aceite esencial también es utilizado en productos de farmacia, perfumería y hasta para veterinaria.

Diferentes tipos de anís

La denominación de anís puede referirse a varias especies. Pero entre ellas, existen dos tipos que son más conocidas y diferenciadas. La “Pimpinella anisum”, que se emplea principalmente en gastronomía por un lado. Y por otro la planta “Illicium verum” que da un fruto muy apreciado como sucedáneo, para imitar a la anterior.

En esta publicación hablaremos de las características del anís refiriéndonos a la primera denominación. Sobre todo por ser la más utilizada en el ámbito de la alimentación y la fabricación de licor de anís. Y lo haremos más específicamente tratando la variante de anís matalauva. El que recolectamos a mano y tratamos con tanto mimo para elaborar nuestro apreciado Anís de la Asturiana.

Características del anís por su clasificación científica

En la taxonomía biológica, el anís se encuentra en el reino Plantae como planta que es lógicamente. Forma parte de la división Magnoliophyta dentro de la clase Magnoliopsida. Pertenece a la familia Apiaceae dentro de la subfamilia Apioideae en el género Pimpinella. La especie se conoce específicamente como Pimpinella anisum. Puedes meditarlo la próxima vez que decidas consumir y saborear un delicioso carajillo de anís bien mezclado.

Pero en la historia a lo largo de los años, el anís ha recibido diferentes nombres científicos para definir el mismo taxón. Entre los más recientes se encuentran “Pimpinella aromática” de Friedrich August Marschall von Bieberstein, que fue un naturalista y explorador alemán, o “Anisum adoratum” de Constantine Samuel Rafisneque, naturalista y arqueólogo estadounidense. Otros nombres son “Sison anisum” acuñado por Joachim Sprengel, otro botánico alemán de una época anterior y “Tragium Anisum” de Friedrich Link, también botánico y naturalista.

Las características del anís morfológicas

Vamos a describir la planta de manera detallada. Si ya conoces cuáles son las propiedades del anís, te resultará interesante ir un paso más allá para conocerlo mejor.

Los tallos de la planta de anís

En este vegetal de la familia de las umbrelíferas, el tallo puede desarrollar una altura de entre los 30 centímetros y los 90cm. Los tallos ramificados de color verde claro son erectos y nacen de una raíz leñosa. Y además son pubescentes o con vello, cilíndricos, redondeados y con estrías.

Las hojas de la planta de anís

Las hojas son peciloadas porque cuentan con un peciolo, apéndice o rabillo que conecta el limbo a la planta y hay dos clases diferentes. Las de la parte inferior son más acorazonadas y lobuladas. Mientras que las de la parte superior son lanceoladas como una punta de lanza, mantienen una disposición lineal y están divididas.

Las flores de la planta de anís

Entre las características del anís más llamativas hay que decir que las flores son de color blanco y están agrupadas en umbrellas o paraguas. Se forman en pedúnculos o ramas de pequeño tamaño que permiten sostener el fruto. Y alrededor de cada uno de ellos se incluyen varios pétalos. Es un ejemplo de polimorfismo foliar, que consiste en la presencia de multitud de hojas de distinto tamaño.

Los frutos de la planta de anís

Los estimados frutos con los que se hace el licor de anís son muy aromáticos. El grano maduro es seco y indehiscente, no se abre cuando está maduro para liberar semillas. Pueden tener entre unos pocos o unos cuantos milímetros de longitud. Se forman en diaquenio, ya que se componen de dos elementos que no se separan.

Los componentes entre las características del anís

En cuanto a las características del anís por su composición, el anís es muy rico y diverso al incorporar muchos elementos. Puede que descubras algunas cosas que no sabías.

El aceite esencial del anís

Cada grano de anís incorpora entre un 2% y un 6% de este componente que es en gran parte responsable del olor de la planta que se propaga y de su estimado sabor en los alimentos. El anetol es un compuesto orgánico derivado del fenilpropeno que se extrae por arrastre de vapor. Se utiliza como diurético y tiene propiedades carminativas y expectorantes. Contiene además trans-anetol, lo que significa que posee otras cualidades analgésicas y antioxidantes.

Tanto el fruto como el resto de la planta contienen estragol en cantidades de hasta un 2,4%. Hay carvona, que es un terpenoide al que recurre la planta como protección. Y también algo de limoneno como los cítricos.

Además incorpora dianetol y fotoanetol con actividad estrogénica que produce hormonas. El timol con el olor característico de esta sustancia también está presente, además del eugeniol, que es un líquido oleoso.

Los terpenos

Los terpenos son una diversa clase de compuestos orgánicos derivados del isopreno. Tienen efectos anticancerígenos en el cuerpo humano, además de antisépticos y microbianos. Sabemos que no piensas mucho en ello cuando tomas una copa de anís. Además reducen la inflamación, alivian el dolor y ayudan a conciliar el sueño.

Las características del anís incluyen una serie de estos elementos como alfa-primero, beta-primero, sabineno, beta-bosolobeno, beta-farneseno y alfa-zinguibereno. Este último solo en el fruto. Desempeñan funciones como dar coloración a los órganos vegetales, favorecer la polinización y participar en procesos fotosintéticos entre otra variedad de cosas.

Las cumarinas

La cumarina es un compuesto químico orgánico que pertenece a la familia de las benzopironas. A veces se utilizan para hacer medicamentos que previenen y tratan los coágulos de sangre en los vasos sanguíneos o para tratar ciertas afecciones cardiacas.

Entre los miembros de esta familia que acoge el anís están reunidos el bergapteno que se usa para tratar algunas enfermedades de la piel como la psoriasis. La escopolatina que se utiliza extrayéndola de otras plantas para controlar las náuseas. Y la umbeliferona con la que la planta absorbe la radiación ultravioleta.

Los Flanovoides

Los flanovoides forman parte de las características del anís y son un grupo de fitonutrientes químicos vegetales que se encuentran en variedad de frutas, verduras y especias. Protegen a las plantas del daño producido por agentes oxidantes como los rayos ultravioletas, la polución y otras sustancias químicas.

En el fruto se encuentra un flavonoide llamado rutina que protege la mucosa gástrica por sus propiedades antiulcéricas. Ya te explicas por qué te sienta tan bien cada chupito de anís. Otro es la quercetina, bastante habitual en la dieta humana al encontrarse en muchas frutas y verduras y ofrece cierta resistencia a determinados virus. La planta tiene además luteolina, que previene inflamaciones, metaboliza carbohidratos y modula el sistema inmunitario.

Otros componentes entre las características del anís

El anís también lleva furfural e isovitixina en el fruto y estigmaterol en la planta entera. Tiene ácido anísico, ácido cafeico y clorogénico. El hecho de contener vitamina C es otra de sus virtudes, aunque poca gente lo sabe.

Se pueden encontrar variedad de minerales en el anís como calcio, cobre, hierro, fósforo, manganeso, magnesio, sodio, potasio, cinc y boro. Desde luego hablamos de un fenómeno de la naturaleza integrado por muchas materias.

Conclusiones sobre las características del anís

Las características del anís albergan muchas peculiaridades que la mayoría de la gente desconoce. Pero entre ellas las que más destacan son las que le confieren a los productos su magnífico sabor y aroma. Con tan destacadas propiedades se merece un diploma.

Salir para comprar anís en el supermercado merece la pena. Cuando se trata de botellas es mejor encargar una docena. Así te asegurarás de que no te falta en mucho tiempo, la familia y los amigos justificarán el argumento.